Identidad
Antes de combinar datos hay que definir cómo se reconcilian pacientes, profesionales y organizaciones entre sistemas.
FHIR es un estándar para intercambiar información sanitaria electrónicamente. Publicar JSON no basta: los sistemas también deben acordar significado, identidad, terminología y reglas de uso.
Un registro médico pierde valor cuando cada sistema representa personas, observaciones y episodios de forma incompatible. La interoperabilidad permite mover información con contexto y trazabilidad; no elimina por sí sola las decisiones de seguridad, consentimiento o gobierno.
Antes de combinar datos hay que definir cómo se reconcilian pacientes, profesionales y organizaciones entre sistemas.
Códigos locales y vocabularios clínicos requieren mapeo explícito; la equivalencia no debe inferirse en silencio.
Los recursos inválidos deben conservar diagnóstico y procedencia para corregirlos sin perder el registro original.
FHIR permite varios enfoques. REST, documentos y mensajería no son sinónimos y se eligen según el flujo real.
Esta página no afirma certificación FHIR, cumplimiento regulatorio ni interoperabilidad clínica garantizada. Describe experiencia profesional previa y una arquitectura de referencia que debe adaptarse a perfiles, normativa y acuerdos concretos.
Podemos revisar modelos, límites de integración, riesgos y una estrategia incremental de interoperabilidad.